Si debiera juzgarlo por su nota sobre el fenómeno de las celebraciones a la virgen de Urkupiña mi veredicto sería culpable hasta los huesos de un panfleto sin gracia que derrama desprecio por una cultura que usted imagina de menor calidad que la suya. Usted presume de inteligente, yo intentaré demostrarle que la ignorancia es atrevida. Su error, aunque grave, es de una sencillez que hace que se repita de forma constante en la historia. Usted es licenciado en historia. No se detenga en las cronologías y busque el sentido de nazis contra judíos, turcos contra armenios, judíos contra palestinos, blancos contra negros y si se da una vuelta por el Bronx, negros contra blancos. Todo eso por el simple error de pensar en términos de ustedes y nosotros. Señor, debo informarle que no hay tal cosa como eso. Usted, aunque rechace la idea, es todos los hombres o ninguno. ¿Quién invade su cultura?, ¿Los miles de inmigrantes europeos que su abolengo, en su hora, también se encargó de menospreciar?. Nosotros venimos de los barcos dice usted. No tiene ni puta idea del ser polaco en Misiones a principios de siglo, tano bruto en un conventillo de Buenos Aires, gallego pocas luces o turco amarrete. Que lo escuchen sus ancestros defendiendo la cultura de los barcos y después me cuenta. ¿Usted se da cuenta la barbaridad que es insinuar diferencias genéticas entre miembros de una misma raza para fundamentar un comportamiento?. No hay ellos ni nosotros. Usted piense que los dioses griegos fueron reales alguna vez y fueron vencidos por la santísima trinidad. Pero somos griegos y cristianos. A pesar de su nacionalidad y de mi ateísmo somos también bolivianos y católicos. Piense en el choclo, en la papa y en la cancha de fútbol y en el fino poncho de vicuña que guarda con recelo y yo pensaré en las navidades de Coca Cola. Piense que el tamal es más mejicano que Pancho Villa. Encuentre una cultura que se haya desarrollado aislada y encontrará también un lugar en la enciclopedia británica. ¿Que la gente está de acuerdo con lo que escribió usted?, no abuse de las estadísticas que luego no tendrá más opción que hacerse chavista. ¿El sentido oculto del baile de los caporales?. Se podría decir que mientras ellos le festejan el cumpleaños a su virgencita con más empeño que el que dejan en el de sus propios hijos, ustedes se arrastran extorsionados por un terremoto, se golpean el pecho para evitar el infierno y la culpa le sale por las orejas. Pero no hay unos y ni otros. Son los mismos que caminan detrás de la virgen del milagro los que dicen “Gracias virgen de Urkupiña”. Usted es ellos. Con lo bueno y lo malo. Y no defienda ni ataque nada que su generación se ocupó ya en matarse en honor a ellos y a nosotros. Aunque se quede quieto usted se mueve con el mundo, aunque no se entere, aunque no lo entienda. Puede quedarse con su casa blasonada y con el retrato de un mi abuelo que ganara una batalla y usted, sin ironías, sí que cantará cosas de poca importancia.