
Dejar las drogas es como el portazo final de una novia, sólo que el dealer siempre muere por volver. Pero estoy salvado, mi novia se fue con el dealer, al menos eso me dijo cuando la vi salir de casa cargando el televisor. Yo creo que debiese, irremediablemente, creerle.
Al frente del sofá quedó sólo una pared blanca, un poco más blanca donde supo brillar el aparato, como si fuera la firma de su ausencia, la ausencia de ella, del dealer, del partido de Rosario Central que no puedo ir a ver en el bar sin pagar antes las innumerables cervezas de anoche.
Un sofá sin nada delante es ridículo, sentarme solo en ese espacio tan grande es una ostentación a la que no estoy dispuesto, ella se debiese haber marchado con el sofá y dejar el televisor, claro que es más difícil de cargar y menos poético, claro que después de todo el televisor es suyo... y el sofá también y estoy en su casa, joder: "Me voy a lo del dealer" puede ser interpretado de varias maneras, creo que tengo que decidirme de una buena vez a dejar las drogas.
Al frente del sofá quedó sólo una pared blanca, un poco más blanca donde supo brillar el aparato, como si fuera la firma de su ausencia, la ausencia de ella, del dealer, del partido de Rosario Central que no puedo ir a ver en el bar sin pagar antes las innumerables cervezas de anoche.
Un sofá sin nada delante es ridículo, sentarme solo en ese espacio tan grande es una ostentación a la que no estoy dispuesto, ella se debiese haber marchado con el sofá y dejar el televisor, claro que es más difícil de cargar y menos poético, claro que después de todo el televisor es suyo... y el sofá también y estoy en su casa, joder: "Me voy a lo del dealer" puede ser interpretado de varias maneras, creo que tengo que decidirme de una buena vez a dejar las drogas.
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